Quizás yo me cegué ante la luz que un día trajiste a mi interior,
pero ya no llega ese resplandor a mi corazón.
Probé a dejarte entrar en mi vida,
pero no te sientas privilegiado,
porque a todos les dejo probar a opción con salida.
Acariciaste mis virtudes y besaste cada uno de mis defectos,
y digo yo que solo fue por un momento,
porque nadie es perfecto.
Ahora quiero ser yo la persona que te devuelva esa sonrisa que ellas te quitaban,
aunque tú ya no quieras verme pasar por tu casa,
pidiendo lo que antes ansiabas,
y más tarde yo ya nunca encontraba.
y más tarde yo ya nunca encontraba.
Créeme,
que el dolor es algo pasajero cuando se trata de nosotros dos.
Pero, hoy por hoy,
tengo que tragar cada una de tus palabras sin compasión.
Mirándome al espejo,
y recordándote, puedo atisbar una pequeña sonrisa,
y adivina que se marcha cuando te imagina largándote con toda tu prisa.
Porque siempre soy yo la de la mala suerte,
esperando encontrar a alguien que de toda su honestidad
y me convierta en esa chica fuerte.
y me convierta en esa chica fuerte.
Además,
sabemos que no soy dueña de tus pensamientos,
cuando caminas por la avenida de la soledad,
cuando caminas por la avenida de la soledad,
ni cuando tiras las sábanas de nuestra pasión,
borracha, dando tumbos por la ebriedad.
Pero quiero creer que aún recuerdas mi saber amar,
y más cuando otra regresa para romper tu fortaleza sin ninguna piedad.
Me cerraste una puerta,
y mantengo la esperanza a encontrar una ventana con el pestillo roto.
Y digo yo,
que si buscabas ver mi alegría muerta,
te quedaste con las ganas cuando me enseñaron un nuevo camino en el fondo.
Y claro que duele imaginar que entraste en mi vida,
siendo mi extraño más interesante,
siendo mi extraño más interesante,
pidiendo a cambio toda mi sinceridad
y encontrándome yo una vida más emocionante.
y encontrándome yo una vida más emocionante.
¿Pero qué pasó por la mente de tu corazón?,
porque ya no soy aquella que paseas por tu habitación.
Decías ser sincero cuando comentabas que tu camino se marchaba por otra dirección,
pero en el fondo nuestros caminos seguían unidos, sin tomar la decisión.
Porque ya me conoces,
y tienes la certeza de que te llamaría para decirte: "ven, y corta nuestra unión",
sabiendo que sabemos que recordaremos aquello que con tantas ganas vivimos,
hartándonos de escalofriante dolor.
Y atento a lo que dicen,
que mejor pájaro en mano,
que ciento volando.
Solo que en este caso no te apetecía comer perdices,
y preferías seguir tu camino andando.
y preferías seguir tu camino andando.
Perdí hace mucho la cuenta de las veces que me aconsejaron olvidar mi pasado,
pero nadie es tan fuerte como para dejar los buenos recuerdos a un lado.
Contigo,
y con todos,
ya aprendí que no te puedes fiar ni de tu propia sombra,
pero todo me parece ya una absurda broma.
Sé que me queda el soñar,
y no tanta realidad,
que si un día pude ser feliz sin ti,
mañana podré volver a reconstruirme con las piezas de todo lo que fui.
Y repetiré que no fuiste tan importante,
porque si querías ser libre,
no podrás decir que no te deje volar a tu aire.
No hay comentarios:
Publicar un comentario