Me he perdido en ciudades, porque me cerraste oportunidades para perderme en ti.
Y joder, como escuecen las lágrimas cuando caen sin paracaídas por mis mejillas, chocando contra mis labios, haciendo que desee saborear de nuevo tu sabor. Pero a mí, que las lágrimas no me hacen más rojos los ojos, si no los labios, vuelvo a querer saborearlos, y morderlos, teniendo en cuenta que antes fueron siempre tu perdición.
Y lo sabes, que estoy perdida en esta ciudad sin tu mano, como cuando recorría cada milímetro de ellas en público, porque en privado no te privabas de recorrerme entera.
Tú, que supiste como romper las barreras, ahora deberías estar aquí recogiendo todo lo que te dejaste, y has sido tan cabrón de dejarme tu recuerdo para quemarme el cuerpo al mirar las cicatrices de tus besos.
Le estuve pidiendo al tiempo un tiempo para seguir perdiéndome en ti, o más bien suplicándole que retrocediera para que tú quisieras seguir perdido en mí.
Dijiste que yo había sido aquello que habías buscado y ahora que te has ido, que supongo que es porque te diste cuenta que no buscaste bien, porque estás, pero sin estar.
Que quisiera seguir perdida en tu boca, que sigue siendo mi abismo más temido, ¿pero no dicen que los miedos se superan afrontándolos? Quisiera seguir perdida en tu pecho, aspirando aromas que ahora ya ni puedo y quisiera recordar, y créeme, podría pedir para navidad tu perfume. Quisiera seguir perdida en tu mirada, que en realidad no era nada del otro mundo, porque ya era mi mundo. Y quisiera seguir perdida en tu interior, que jamás había sentido yo una tormenta de tal calibre, aunque si hablamos de calibres, sigo sopesando con que arma matar tu recuerdo.
He pisado el suelo deseando que se hundiera bajo mis pies y volver al infierno, para sentir de nuevo lo que era estar en tu cama, mordiéndote la seguridad y tratándome mis vergüenzas.
Porque sí, porque estoy deseando correr hacía ti y perderme, para olvidarme, para dejar de llorarte, para dejar de no estar a tu lado, aunque tú sigas en todos mis lados.
Aunque perderme, que si lo piensas, yo ya estaba perdida sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario