jueves, 3 de enero de 2013

2013.

Daremos la bienvenida a un nuevo año, dónde todo comienza, dónde nada será igual o por el contrario, todo será el mismo caos de siempre.
De nuevo habrá que intentar darlo todo, tratando de  proteger la mente y el corazón a prueba de balas de odio y resentimiento, rociando las cenizas del pasado con cubos llenos de agua de lágrimas acumuladas durante el último año. 
Quizás el 2012 no fuera mi mejor año, debido a los estudios, amores perdidos, desengaños, amistades encontradas, y otras perdidas, grandes golpes, y grandes abrazos... y es que sé que en el fondo nada es de color rosa, y todo lo malo te ayuda a valorar lo bueno; te ayuda a abrazarte a lo bueno y a apreciarlo como si la vida te diera un respiro.
¿Destino?, caminamos, elegimos atajos y nos equivocamos; encontramos fosas, bosques, claros y silencio. Nadie debe ir por delante allanando el camino, haciendo que perdamos cualquier oportunidad, haciendo que perdamos la visibilidad, porque el día de mañana será más oscuro cuando ya no tengamos a nadie. 
¿Mi propósito?, no pisotear a nadie, y sólo fijarme en los demás por el mero hecho de aprender, y mejorar a mi "yo" del pasado. ¿Mi propósito?, intentarlo, e intentar mejorar mi vida, seguir equivocándome abrazando a mis miedos y no temer al amor. 
Está claro, será un año de nuevas luchas, de nuevos amores, de nuevas amistades, de nuevas caídas y no se acabará. Es algo que hay que asumir, y tardará su tiempo, pero merecerá la pena afrontar un reto antiguo: vivir la vida, vivir el nuevo año. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario