A veces tratas de recomponerte con piezas que jamás encajarán en tus huesos, pero lo intentas, por todos aquellos agujeros que te calan el alma.
A veces tratas de recomponerte con sonrisas que jamás encajarán en tus labios, pero lo intentas, por todas aquellas comisuras que un día se rompían de felicidad.
A veces tratas de recomponerte con caricias que jamás encajarán en tu piel, pero lo intentas, por todos aquellos escalofríos que te hicieron sentir vivo.
A veces tratas de recomponerte con pensamientos que jamás encajarán en tu mente, pero lo intentas, por todos aquellos mensajes de negatividad que te hicieron no querer estar vivo más.
A veces tratas de recomponerte con palabras que jamás encajarán en tu boca, pero lo intentas, por todas aquellas personas que de verdad te importan.
A veces tratas de recomponerte con risas que jamás encajarán en tu garganta, pero lo intentas, por todos aquellos que tratan de animarte.
Pero a veces no lo consigues, porque es imposible recomponer un cuerpo, o un corazón, o una vida, si todavía no ha llegado la verdadera cura. Y no, no existe una cura universal, y quizás eso sea lo peor.
Dicen que el tiempo es una de esas curas, pero nadie sabe cuanto tiempo se necesita para dejar de llorar como si por dentro todo se derrumbase a cada sollozo. Porque nos precipitamos y decimos: "¡Ya está!, han pasado X meses y es tiempo suficiente". No, no es la cuenta atrás, ni una carrera a contracorazón, porque eso no lo decides tú, sino él. También dicen que el quererse a uno mismo ayuda a la recomposición, ¿pero cómo quieren que nos creamos eso si cuando nos dejan es cuando menos nos queremos? Y es bien cierto, que los consejos son fáciles de dar, pero complicados de aplicar. Creo que también dicen que el entorno ayuda y que es mejor no estar solos, ¿pero quién quiere acabar derrumbado en brazos de alguien que justo no es esa persona que nos ha arrojado de su lado? Puto masoquismo en vena. Y bueno, eso de que la música ayuda...como si hubiera nacido ayer, que todos sabemos que "sin querer" pulsamos ESA canción y...¿he dicho ya masoquismo?
Sabes que no será la primera vez, ni la última, que sufras por alguien que quizás si merezca la pena, pero que tú, lamentablemente, no le mereciste la pena. Bueno, ¿y qué? Guardemos luto por esos sentimientos que un día nacieron y hoy decidiste enterrar, y vuelve a su tumba a dejarle unas bonitas sonrisas, de esas que solías gastar.
En el fondo todos rehusamos a olvidar a esa persona que un día nos hizo sentir vivos y al siguiente nos obligó a querer morirnos; pero ya está. Ahora sí que es momento de recomponerse con un nuevo "Yo" y no más "ellos", "él", "ella" o "nosotros".
Y déjate eso de "dientes, que es lo que jode", porque al final esos dientes muerden la carne y hacen sangrar, y hacen que el pasado nunca se quede atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario