Hola, Yo del pasado. ¿Qué tal se vive en los recuerdos? Bueno, aquí sigo yo, intentando no cometer tus errores e intentando dejarle a nuestra Yo del futuro algo bonito por lo que seguir hacia delante. No suelo decirtelo mucho, pero echo de menos como eramos antes, solo que una no puede seguir siendo tan débil, porque la vida no te lo permite.
¿Sabes?, a veces me digo que echar la vista atrás no será tan malo, pero luego recuerdo que si eres mi pasado, por algo será y me da pena dejarte entre tantos recuerdos tristes, aunque alguno bonito también nos calló.
Siento decirte que eso de pensar más en los demás que en ti...mala cosa; y que eso de confiar en los demás ciegamente también es un fallo muy gordo, que la desconfianza, al fin y al cabo, nos pudo salvar de algún mal trago. Vamos, que eso de la ingenuidad se ha acabado y espero que nuestra Yo del futuro se aplique el cuento. También debería decirte que no supiste quererte muy bien y ese ha sido un fallo muy gordo que ahora me tocará enmendar, maldita hija de puta.
De todas maneras, lo hiciste lo mejor que supiste y todo el mundo comete errores. No te digo todo esto para que te sepa a reprimenda, pero claro, ahora que ya sabemos cuales fueron los errores, habrá que intentar dar alguna vez en la diana. Ahora que tengo yo, más o menos, las riendas de nuestra vida, es momento de acelerar un poco y coger a la felicidad por los cuernos, que creo que te mereces una venganza; así, como suena, una venganza, demostrándote a ti misma que podrías haber sido feliz. Y claro, me dirás que tú no has tenido toda la culpa y no, pero si hubieras sido más lista te habrías apartado de todo lo doloroso, no que el masoquismo te lo pinchabas tu misma en vena.
En fin, que tu turno se pasó hace mucho y yo, que seguía durmiendo, me acabo de dar cuenta y tengo que recuperar el tiempo perdido. Solo te escribía para decirte que hay cosas de ti que siempre guardaré, como el abrirte a los demás, aunque ahora con un poco más de cabeza; también recordaré de ti esa manera de hablar por los codos, pero habrá que llevar un poco de control también. Creo que también recordaré que en tu tiempo fuiste alguien bastante dulce, pero se acabó dar a quien no da, que eso era algo típico de ti. Y que decirte sobre los amores...que parece que lo nuestro es la salud y que jugaré a la lotería, así quizás el amor venga por sí solo.
Bueno, Yo del pasado, dentro de un tiempo me tendrás a tu lado, pero solo cuando haya podido dejar al presente lleno de bonitas sonrisas.
El pasado es una historia que nos contamos a nosotros mismos.
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