miércoles, 18 de abril de 2012

Sentimiento de impotencia... hablar, hablar y hablar, ¿alguien escucha?. Mirar a la pared y querer que tenga la capacidad de contestar, siendo responsable de pronunciar las palabras que tus oídos deseen analizar. ¿Por qué es tan complicado que la razón y el corazón lleven el mismo compás?. Anelar escalar hasta el pico más alto del mundo y gritar, gritar tan alto que las cuerdas vocales vibren hasta quebrarse...eso es, quedarse sin voz. Correr por el bosque más denso, y que la adrenalina queme el cuerpo, que el dolor se convierta en una droga y no dejar de correr, aunque los lobos del pasado le persigan. Viajar al espacio, donde nadie más ha llegado, y encontrarse con uno mismo...¿sería capaz de traicionarte tu propio "Yo"?.Definitivamente. Nadie asegura que te escucharan. Simplemente se puede esperar mirarse al espejo y contestarse a si mismo las millones de dudas asaltantes, contemplando los gestos, las posibles lágrimas y las olvidadas sonrisas.

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