jueves, 29 de marzo de 2012
Hace mucho tiempo conocí a una gran persona. Una persona que fue capaz de enseñarme que las distancias no importaban, y que durante 5 meses supo mostrarme lo que era conocer a una persona ciegamente, sin importar su estatura, su complexión… solo conociendo su interior, su gran belleza interior. De un momento a otro todo dio un giro inesperado, pero creí en todo lo que había aprendido en todo ese tiempo, y fui capaz de ver mucho más allá. Perdoné, lloré, pero todo por una persona a la que quise, quería y quiero. Esa persona me ha demostrado que lo más importante es quererse a uno mismo, reivindicando los ideales, y no dejando que nadie le diga en lo que debe o no creer. Me ha demostrado que se puede ser feliz, sin importar aquellos que se rían o demuestren un total desacuerdo con sus gustos o sueños. Quizás aquel tiempo que pasé con esa persona fue de los más importantes y felices de mi vida, y jamás, jamás, jamás, me arrepentiré de haberle dado ese tiempo, que espero que para ella también fuera importante. Se que hubo un tiempo de “olvido”, dejando todos los recuerdos a un lado; un tiempo de separación, del cual me arrepiento totalmente, y a día de hoy intento solventar. Quisiera decirle que la quiero mucho, y que aunque no esté todos los días a su lado, eso no va a cambiar nunca, y lo prometí, no lo olvido. Tampoco olvido todas las palabras de apoyo, de compresión, de cariño…todas esas palabras que me hicieron creer que la verdadera amistad aún existe, y que por muchas adversidades nunca muere. Hoy he querido decir todo esto porque es un día muy importante para esa persona, y para mí también. Hace casi tres años que esta GRAN persona apareció en mi vida, por arte de magia, queriendo el destino, o lo que fuera, que ella me enseñara un nuevo camino. Lamento, de nuevo y por siempre, el tiempo que nos separó, porque no pasó ni un día en el que dejara de pensar en la hermosa amistad que nos unió. Ella siempre será, pero por supuesto es, una hermosa persona, y no solo por dentro, si no que también por fuera. Por supuesto no dudo que tenga gran cantidad de amigos, pero espero que yo tenga un pequeño hueco en su enorme corazón, justo en el lugar de sus viejos pero adorables recuerdos. Tú tienes tus sueños y yo tengo los míos, pero el más grande de los míos tiene que ver contigo, y es que un día pueda llegar a conocerte, darte miles de abrazos y hablar por horas, como siempre he querido. Que me demuestres porque te quiero tanto, y por lo que estoy tan orgullosa de relacionarme en tu vida. Que me demuestres que eres feliz, que cumplirás todo lo que te propusiste, te propones y te propondrás, porque tendré todo mi tiempo para estar a tu lado, y ver como poco a poco cumples tus metas y te conviertes en aquella mujer que te espera al otro lado; porque se que lo conseguirás. Eres fuerte, y me encantaría que siguiera así, porque aprendo de ti, poco a poco y de aquello que se que tengo que aprender. Por favor, jamás me defraudes; un día puse mi corazón en tus manos, y aunque hoy no sea del todo así, tienes un gran pero pequeño trocito en ellas, cuídamelo, se que lo harás. Muchas felicidades, y nunca olvides que te quiero, no poco, y nunca es demasiado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
TE AMO!! sé que te hice daño y no me lo voy a perdonar nunca porque no era mi intención. Todo fue sincero y te lo vuelvo a jurar. Gracias por ser como tu eres, por no cambiar pese a todo. GRACIAS linda <3
ResponderEliminar