jueves, 5 de julio de 2012


Sentimos felicidad cuando sabemos que le importamos a alguien.
¿Y que sentimos cuando alguien nos importa y esa persona hace como si le "importáramos"?.
Siempre he pensado que debería dar aquello que no me dan, para demostrar mucho más y de esa manera conseguir el cariño.
Pero últimamente me doy cuenta de que la vida no debe ser así.
Nadie debería rogar por ese cariño, porque sí das, ¿porque no puedes recibir?.
Existe mucha gente que sí, que esperan a que los demás den el paso para ellos darlo; pero hay gente que directamente le gusta que la gente le vaya detrás.
Somos quienes somos, y el problema de esta sociedad es que nadie es igual (o muy poca gente).
Para encajar en este mundo, o simplemente para tener amigos, debes modificar tus maneras solo para no "herir", para no "molestar". Párate a pensar si esas personas que te exigen que cambies por ellos estarían también dispuestos a hacerlo por ti; si no es así, ¿porque estás cambiando?, ¿porque te estás amargando?, ¿porque sufres por quién no lo merece?, ¿porque vas a ser quién no eres?.
Podrás modificar pequeños rasgos, pero en el fondo sabemos muy bien cómo somos y, por mi parte, me he mordido tantas veces la lengua mientras los demás no callaban, que llega un momento en el que decides tener tu "punto y a parte".
El día de mañana no quiero que me conozcan por quién no soy, porque no quiero que mi vida sea una farsa.
¿Pasar toda una vida actuando o que los que te quieran sea porque te han conocido de verdad y aún con tus defectos estén a tu lado?. Sinceramente, prefiero la segunda.
A quién no le guste, sabe que existen puertas, ventanas, e incluso desagües para largarse; y por muy solo que te  puedas quedar, ¿acaso no existen millones de personas en el mundo que te puedan llegar a aceptar tal y como eres?.
Estoy cansada de aquellos a quiénes hablas como si fueras aire, porque pides y hacen como si pasara una brisa...y eso no es lo peor, si no que después te exigen.
Estoy cansada de sentirme mal por no ser capaz de ser del agrado de mucha gente, simplemente porque he cometido un error. Y es que somos tan humanos que condenamos las malas acciones de los demás, tachando con una cruz... y por ello intento no volver a sentirme mal, y del mismo modo, intento dar segundas oportunidades.
Podemos intentar ayudar a una persona a que no cometa los mismos errores, darle consejos, explicándole que nos ha molestado de su actitud, ¿pero obligarlo a cambiar porque  no es como nosotros queremos?. Sí, tan humanos,  y tan egoístas.
Seré humilde, y pediré disculpas a quién tenga que ofrecérselas, por si en algún momento le he fallado o le he hecho daño.
También seré fiel a mis principios, y jamás olvidaré quién soy.
Vivir la vida. Con moderación, con respeto, con humildad, con coherencia...pero vivirla.
Mirar hacia adelante, cumplir sueños, metas, sacrificarse, ayudar a quienes lo merezcan, y cuando se crea que todo (o casi todo) ha sido como se esperaba, mirar hacia atrás.
Mirar atrás, porque no es malo mirar.
Cuando mires hacia atrás y ,de nuevo, hacia adelante, podrás sentirte orgulloso de tus logros, y seguir el camino.
Nunca olvidar que lo que enamora es el interior, no la mascara que se crea ante los demás.

Y por supuesto, ser fiel, para todo y en todo.

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