lunes, 25 de junio de 2012

Vas mirando a tu alrededor, y las cosas no suelen pasar como esperabas.
Una,dos, e incluso tres sensaciones son las que te llegarán a llenar, pero aún sientes que necesitas algo más para saber que la vida ha merecido la pena y que no es algo que te ha tocado vivir.
Sabemos que no seremos lo que espera todo el mundo, pero también se sabe que por cada actitud hacemos sonreír a alguien, y que aunque esa persona esté lejos, su sonrisa no se verá afectada por ello.
Cuanto más te dicen que no serás capaz de hacer algo menos ganas tienes de intentarlo, pero en ello consiste la evolución; no puede haber nada más fuerte que tu espíritu de superación.
Quizás hace un tiempo veías que el agua del vaso bajaba cada día un poco más, y que no podías hacer nada por mantenerla en su línea... pero,  ¿porqué no pensar que la solución está en que esa no es nuestra tarea, y que simplemente debemos dejar que alguien nos preste su ayuda?. Solo por pensar y ver como poco a poco aumenta el volumen del vaso. No estamos solos, eso queda claro, y está en nuestra mano elegir quien debe, o quien no, permanecer a nuestro lado; nunca estaremos seguros de quién poder fiarnos, pero como siempre se dice, el tiempo pone a cada uno en su lugar.
Debemos ser fuertes por quién lo merezca, debemos ser fuertes por el mundo, y debemos ser fuertes por nosotros mismos.
Si hoy no salen las cosas como esperábamos, mañana habrá un nuevo día, y así continuamente. 
¿Serías feliz al ver que tus sueños se han cumplido?. Seguro que sí, y en ese momento te darás cuenta que en el momento que decidiste tirar la toalla, y al segundo siguiente no lo hiciste, mereció la pena.
El día a día demuestra que nuestros sueños pueden transformarse, pueden desvanecerse, pero lo más importante es que por cada sueño que llegues a cumplir tu sonrisa se hará más fuerte, y por cada persona que intente hacerte daño, o destruir tus sueños, lo tendrá más complicado.
Porqué el esfuerzo nos dará la recompensa que merecemos, y solo se podrá comprobar al final del camino.
Nunca será demasiado tarde, pero cuanto antes se comience a recorrerlo más tiempo tendremos para equivocarnos y volver a levantarnos.
Vayas donde vayas trata de dejar tu marca, para que todo el mundo sepa que lo has intentado y que aunque se haya fallado, no todo queda ahí y que siempre se continuará. 
Las lágrimas ayudan a descargar cada dolor que corroe el alma y el cuerpo; cada lágrima ayuda a mostrar nuestra debilidad, pero también ayuda a conocer nuestros puntos flacos e intentar no volver a llorar por el mismo error.
Nadie podrá ayudarte más que tú a ti mismo, porque serás en el único en el que de verdad podrás apoyarte y decidir luchar, porque son tus sueños lo que estás persiguiendo, y date cuenta que en este mundo podrás encontrar, tanto malas como buenas personas, y el ir descubriendo quienes son hará más leve el trago.
Así será siempre la vida, de continuas idas y venidas, y ojalá llegue ese día, en el que se cumplan los deseos y deje de llorar.
Miento, jamás se deja de llorar, pero si deseo que llegue el día en el que llore de felicidad.
Nada más, un futuro lleno de metas alcanzadas y felicidad.

Imagina que lo que un día soñaste se hace realidad.

miércoles, 20 de junio de 2012

Se terminó. Y parece que todo el sufrimiento, todas las lágrimas, todas las discusiones, todas las fotos, todas las sonrisas, todas las conversaciones...que todo ha sido polvo y así quedará. Que digan que no ha sido amor verdadero duele tanto como decir te odio a la cara sin sentirlo... ¿porqué mentir por algo tanto tiempo?. Ni el más imbécil es tan imbécil, ¿ o sí?. Recuerdo todo el tiempo gastado, el dinero, la tinta... ¿todo queda para el país de nunca jamás?. Tú me dices que todo me vaya bien, y yo espero que te cuides... yo te soy sincera, tú no lo creo. En este asunto no hay vencedores ni vencidos, simplemente se ha acabado nuestro amor, no el amor. Duele recordar cada sonrisa que conseguías sacarme, cada caricia, cada abrazo y cada beso. No es un simple amor, porque para siempre será el primero y se debe saber lo que hay que tener claro y presente, y yo tengo claro lo que sentía, lo que quiero y lo que ya no espero. Siempre se dice que el tiempo sanará todas las heridas, y que el tiempo nos da la razón... el problema es el egocentrismo, el miedo, el arrepentimiento, el orgullo... a la mierda todo.

viernes, 8 de junio de 2012

               Parece que ha llegado el momento de decidir que camino será el correcto, pero creo que no llegaré a estar segura de sí lo es o no hasta que no den frutos todos los esfuerzos. Es verdad, y no me siento más libre por decirlo, si no que poco a poco voy dándome cuenta de que el pánico se va apoderando de mí. Aún recuerdo aquellas personas que poco a poco se marchaban para buscar su sendero, y pensaba que jamás sería capaz de  llegar, porque jamás he creído en mi misma, es mas, sigo sin hacerlo.


                Reaparece en mi cabeza aquella frase que siempre me decía una profesora: "Aquí os enseñamos a volar, para que el día de mañana no caigáis y quebréis vuestras alas"... y es que cada persona es como es, y cada uno afrontará sus miedos de distintas maneras. 


                Por mi parte, tengo miedo a no saber si he escogido bien, tengo miedo de alejarme de mi familia, tengo miedo de perder aquellas amistades que no desearía perder, tengo miedo de no ver a todas esas personas que por distintas circunstancias hacen que mi día a día sea distinto, tengo miedo de no encajar, y de desear no estar donde esté... y tengo miedo de tantas cosas, que de una vez por todas me gustaría acabar con todo, abandonar todos mis sueños en una cuneta y que un perro los entierre. Pero no, ni puedo, ni debo, y es más, por muy bajo que se caiga, nunca habrá que rendirse.


                En la vida todo será duro, y esto solo es el principio de una nueva etapa, que en el fondo estoy deseando empezar: nuevos amigos, nuevos ambientes, nuevos lugares, nuevos mentores, nuevos ídolos...
y siempre estarán a mi lado a quienes más necesito, para brindarme el apoyo necesario para romper con todos los miedos.


                Deseo con todas mis fuerzas que mis ilusiones no decaigan, que permanezcan estables, para que el día de mañana, cuando se cumplan, pueda llegar a sentirme completa, y espero que mis metas no se extingan, para que el día de mañana, cuando las alcance, pueda llegar a decir: "por fin lo he conseguido".